La integración de nuevas tecnologías en la industria de la construcción.

El reto más grande de implementación tecnológica lo representa la industria de la construcción, existen estudios que aseguran que el sector de la construcción, en los últimos 20 años, apenas ha incrementado su tasa de productividad mientras que la industria manufacturera, prácticamente han incrementado un 200%.

Esto está siendo posible gracias a sus dos grandes ejes la industrialización de los procesos constructivos y la transformación de los modelos de negocio a través de la digitalización

Así el lograr la correcta aplicación de “Computer Integrated Manufacturing o CIM”, por sus siglas en inglés, evidencia la correlación entre el nivel de digitalización de un sector y su productividad y promete grandes beneficios al sector.

Desde la perspectiva tecnológica, la verdadera revolución llegará con la agregación del IoT, la computación en la nube y el Big Data. Que, junto con la robótica, serán los responsables de la verdadera transformación digital facilitando el uso de la información en tiempo real para la toma de decisiones de forma descentralizada manteniendo un vínculo continuo e irrompible entre diseño, construcción y operación, que podemos lograr a través de la aplicación de diversas metodologías como Building Information Modeling.

Por ello concebimos a CIM como un eje principal dentro de la Construcción 4.0 como una nueva forma de fabricación, ajustada y flexible, que traerá consigo mejores técnicas de prefabricación y montaje.

Otro sistema vanguardista y ligado (aunque algunas fuentes no lo contemplen necesarias) a la implementación tecnológica y de optimización de recursos es el sistema LEED, que permite medir desde distintos criterios la eficiencia del diseño de las edificaciones hasta su impacto ambiental y rendimiento a futuro sea cual sea su aplicación.

Pero la amenaza vendrá con el verdadero cambio en los nuevos modelos de negocio, relacionada con la formación y cualificación de los profesionales del sector, ya que mientras se vayan implementando nuevas soluciones tecnológicas en los procesos constructivos, será necesario recalificar a los trabajadores. Las empresas necesitarán de perfiles profesionales con alto grado de especialización y conocimiento, colaborativos y con capacidades para la gestión y la planificación basados en filosofías como Lean Construction que les ayudarán desde su concepción hasta la operación y mantenimiento del inmueble (Facility Management).

Por ende, el mayor logro será permear estas prácticas y buen uso de los recursos al personal adscrito o que habitará en esa construcción en su día a día, dando incentivo y motivación a los trabajadores para conservar el sentido de pertenencia que se transforme no sólo en una filosofía sino en una nueva cultura de responsabilidad social con un perfil sostenible y amigable con su entorno.

Ahora bien, todo esto conlleva un proceso minucioso y que puede llegar a considerarse tedioso e innecesario, pero los ahorros económicos que representa son el principal motivador para la gente que conoce estos estándares y se apega a ellos. Aunado a lo anterior, aumenta la reputación de la empresa ya que es una certificación internacional con un gran prestigio. En México lo podemos encontrar por medio de SUME o Sustentabilidad para México A.C. quienes preocupados por la correcta adopción de esta cultura impulsan espacios como el 1er Congreso Iberoamericano de Tecnología e Innovación para la industria de Arquitectura, Ingeniería y Construcción, lugar donde de la mano de expertos nos comparten los beneficios de implementar a diario acciones como estas.